EL VIDEO STREAMING. UN RETO PASTORAL

José Valdavida L.
Rector del Santuario
Párroco de la Comunidad de Comunidades

Estamos inaugurando una posibilidad pastoral y evangelizadora nueva: La que se nos abre, al poder echar mano de los medios con los que contamos hoy, y que, con seguridad, mañana serán de uso mucho más ordinario. Para toda esta reflexión vas a necesitar acceder a la página Web del Santuario de la Virgen de la Vega: www.ecpe.es.

1º. – Qué es el Video Streaming

Como ésta ha sido la pregunta que hemos oído más de una vez, al comentar lo que comenzaba a ser parte del Proyecto pastoral, permite esta explicación muy sencilla: Video Streaming es tener a mano la posibilidad de enviar por medio de Internet una realización de vídeo, muy parecida a la que otros medios emiten por canales con más recursos televisivos: más cámaras, mezcladores, más personas ocupadas en ello, que seleccionan antes lo que quieren subir, etc.
Nosotros la expresión inglesa “streaming” la traducimos por “de camino”, o “sobre la marcha”, o sea, es emitir una actividad tal como ésta se está realizando, sin tiempo ni recursos para seleccionar lo que quieres emitir. Este medio exige de entrada una seriedad en lo que tenemos entre manos, lo que en sí mismo forma parte de la celebración en nuestra vida de fe. No “hacemos tele”. Subimos a los medios actuales lo que celebramos desde nuestra fe vivida en comunidad.
Emitimos imagen de la celebración que estamos realizando y sonido de la misma. Lo hacemos con una cámara semiautomática, que capta las imágenes, y las sube a Internet mediante un programa instalado en el ordenador que un día, con visión de futuro, los miembros de la Comunidad regalaron al Párroco y Rector del Santuario. A esas imágenes se une el sonido que llega directamente desde la instalación de megafonía. Todo ese “producto” se sube a Internet, como un servicio más, desde la página Web del Santuario: www.ecpe.es. En la home page, en la pestaña “Actualidad” tienes el acceso, si se trata de emisión en directo. Si quieres entrar en emisiones ya realizadas, lo puedes hacer desde la cuenta YOUTUBE, que tienes en esa página de entrada, abajo.
De momento, no simultaneamos el Video Streaming con Video Skype, u otros sistemas de intercomunicación, que son compatibles, y que pensamos en ellos, como recurso posible, que debe formar parte del proyecto pastoral que está en la base de este nuevo recurso.

2º. – Porque… esto obedece a un plan pastoral

¿Por qué echar mano de esta tecnología? Es pregunta que escucho a menudo, y que creo nos la hemos de hacer.
Descartamos, de entrada, lo que pueda parecerse a ganas de presumir. ¿De qué podríamos presumir? ¿De ser pequeñas comunidades? ¿De ser no todo lo cristianos que podemos ser? ¿De los seguros defectos y fallos que vamos a tener en el uso de un recurso nuevo y en riguroso directo, y de los que ese mismo recurso nos va a acusar en más de una ocasión? Si entras pronto en la última grabación verás uno de estos fallos. Por eso, no; no nos mueven las ganas de presumir.
Recurrimos a este medio, que es una posibilidad nueva que se nos abre, gracias a las nuevas tecnologías. Estas tecnologías contribuyen a crear una nueva cultura, una nueva manera de relacionarnos las personas entre nosotros, y debe ser también una nueva manera de relacionarnos con Dios. Recurrimos a este medio por estas razones:

Una razón, o marco, previo. Para no perder tiempo, porque ya me he encontrado con una pregunta, que yo daba por supuesta, pero que veo que no es así, te digo que todo lo que pueda decir en concreto sobre este recurso a un medio nuevo está suponiendo dos cosas, y que la una se implica en la otra.
Que antes de nada yo con mi comunidad, y en total comunión eclesial, hemos de tener y tenemos un Proyecto de acción pastoral que, en nuestro caso está basado en la “espiritualidad de la comunión (Cfr NMI 43 y ss), que, a su vez, resume toda la certera orientación pastoral de todo el documento Novo Millennio ineunte.
Y que ese Proyecto pastoral incluye, como algo imprescindible, una renovación litúrgica serena, seria, profunda. Nuestra razón de ser como Iglesia es celebrar la Liturgia como “actio” de Dios a la que respondemos con la aceptación mejor posible, y mejorable siempre de esa “actuosa participatio”, de la que hablan los documentos sobre la Sagrada Liturgia.
Si, por las razones que sean, estos dos requisitos previos no los vieras así, puedes leer esto, porque no es nada para “iniciados”, pero me temo que te vaya a aportar muy poco.
Entenderás que no me extienda en argumentos. No es que los huya. Es que no es éste el momento, o el recurso. Dispuesto a hablar de esto, como de otras cosas pastorales, lo estoy siempre.

Primera razón. Queremos situarnos dentro de esta nueva cultura; recurrimos al Video Streaming como aprendices en este nuevo campo, nuevo espacio de esta nueva cultura. Y esto por una razón fundamental: Poder contribuir a que Jesucristo, el Hijo de Dios e Hijo de María, esté presente por medio de los que creemos que Él debe estar dentro de estos nuevos recursos.
Sólo desde dentro podremos aprender cuáles son sus posibilidades, cuáles sus limitaciones, cuáles son sus maneras propias de actuar. ¡¡Porque estamos ante una novedad grande!! ¡¡Estamos en un nuevo continente de este mundo globalizado que forma parte de ese “mundo entero” al que somos enviados por Aquel a quien se le ha dado todo poder!!

Segunda razón. Lo queremos hacer como comunidad que sabe que existe para evangelizar. ¡Tantas veces hemos hablado de esto! Lo decimos con el Prefacio primero de los domingos: “Que trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas”. Pues ésa es la razón: ofrecer a todos nuestra riqueza, Cristo. Que Él pueda ser conocido. Que su palabra, esperada y anunciada por nuestra comunidad, llegue a otras personas, proclamada por quienes nos reunimos cada domingo. Que su presencia sacramental entre nosotros, razón última del reunirnos, pueda ser seguida y celebrada por quienes estando lejos, según un criterio geográfico definitivamente superado, van descubriendo esa nueva posibilidad no sólo de “ver la Misa por la Tele”, sino de participar en la Eucaristía de su comunidad.

Por eso, pido atención especial a esta razón segunda. Esta razón de ser comunidad, que es base para esta iniciativa dentro del Proyecto Pastoral, la hemos de tomar todos en serio. Por eso, decimos sin titubeos: Si, pudiendo, me niego a participar en la celebración de la comunidad, y quiero seguir “viendo la Misa por la Tele” (en este caso “por Video Streaming”), yo soy quien me excluyo de la razón de ser de esta iniciativa, porque, pudiendo, me excluyo de la comunidad, y entonces, la iniciativa se reduce a un intercambio de tecnologías. Con claridad: No es eso lo que buscamos.

La iniciativa está pensada como ayuda, como cercanía para quienes por edad, por razones de salud, o de climatología, ese día no pueden acercarse a la Eucaristía. Éstos podrán estar activamente presentes en la celebración de su comunidad, y si nos lo comunican, les llevaremos a casa la Sagrada Comunión, el mismo Pan consagrado en la celebración que han seguido gracias a las tecnologías en cadena, que eso es Internet.

Tercera razón. O, si prefieres, una nueva aplicación de las razones anteriores, y en la que no me extiendo de momento. Sólo la enuncio:
Estoy seguro de estar iniciando un camino de solución de alguno de los problemas que tienen las Eucaristías celebradas en comunidades ultra-pequeñas, y que llegará a ser problema, o si prefieres, reto, también para comunidades pequeñas de creyentes que viven en ámbitos urbanos de muchos bautizados, que son cristianos, pero que no han llegado a descubrir las maravillas que Dios obra sacramentalmente.

Me extenderé en explicar esta tercera razón, cuando sea conveniente, de modo que, a medida que vayamos creciendo en el conocimiento de Dios, de su amor, y resuene el himno de alabanzas de una nueva liturgia, me sea requerido desde las comunidades interesadas. Porque no estamos haciendo lo que podemos, que es bastante más de lo que creemos poder.

3ª. – Nuevos y viejos campos; nuevas posibilidades que se nos abren.

La primera posibilidad, es como marco y razón que permite entender y justificar los esfuerzos que estamos haciendo los hombres desde ángulos tan distintos. Nuestra vida de creyentes, la Liturgia, y de modo especial la Santa Eucaristía está ante una nueva manera de relacionarse. Todo, personas, realidades sacramentales en cuya esfera nos movemos, todo tiene una dimensión cósmica. La creación toda, el cosmos, como obra del Verbo, es el ámbito de la Gloria, en el que el Verbo Creador ha de recibir todo honor y toda gloria.
Sólo situándonos dentro, sin creer que nosotros y nuestra creatividad vamos a estar “en la nube”, pero sí que estamos formando parte de ese cosmos inmenso, al que nos acercamos por cualquiera de sus millonarias ventanas y rendijas: ordenadores, móviles, pantallas de TV, aplicaciones casi inagotables. Sólo desde dentro de ese cosmos podemos contribuir a cambiar ese nuevo ámbito, y sumarlo al himno de “la gloria por los siglos de los siglos”. No nos situemos fuera. No dejemos por más tiempo, que a Dios se le esté dejando fuera de esta nueva cultura.

La segunda posibilidad que se nos abre es la de poder ampliar el ya riquísimo campo de la comunión eclesial. La comunión eclesial brota de la comunión de la Santa Trinidad, en la que somos bautizados. Tiene en sí misma una infinita capacidad de apertura, una exigencia y necesidad de ser abrazo a todos los hombres de todas las lenguas y naciones, como nos enseñó el Espíritu por Pentecostés.
Las nuevas tecnologías nos están uniendo sin límites geográficos, sin frenos de horarios, pues el “lejos” y el “cerca”; el “antes” y el “después” se auto-eliminan en aras de una nueva coexistencia supra-temporal.
Preparémonos para anunciar completa la Buena Noticia. Dios se anticipó a las tecnologías, y en Jesucristo derriba cada día el muro que separa, lo realiza por la acción del Espíritu que actúa – como verdadero artesano – en cada sacramento, y de modo muy especial en la Santa Eucaristía, y hace que seamos uno los que comemos el mismo Pan. Las tecnologías, que sin esa acción sacramental de Dios, pueden alimentar sueños innatos en cada persona, al enriquecerlas sacramentalmente, permiten cumplir y vivir en dimensiones nuevas lo que es realidad sacramental. La comunión eclesial no sólo es algo que nos imaginamos, es vida, es celebración compartida en los sacramentos de la nueva vida.

La tercera posibilidad es que la apertura a otros, es en sí misma camino para que se fortalezca nuestra fe. Lo dijo San Juan Pablo II “La fe se fortalece, dándola”. (R.M. 2)
Preparándonos, exigiéndonos, dedicando tiempo al ensayo, todo lo que supone ese esfuerzo y ese cuidado por ofrecer nuestra fe de la manera más digna, va a traernos un robustecimiento de esa misma fe nuestra. Estamos seguros: la emisión en directo será espejo donde mirarnos con realismo, y si como es la verdad queremos mejorar, será ocasión para esa diaria conversión. Por esa razón verás que, al final, te pedimos aportaciones, críticas, mejoras.

Porque creemos en serio en la comunión, te decimos…

Puedes sintonizar en directo la Eucaristía de los domingos en la página del Santuario citada más arriba. Por el momento es este servicio. No contamos con medios, con posibilidades de iluminación y conexión en los 23 templos donde, en nuestro caso, podemos estar reunidos para celebrar nuestra fe. Hoy, por ejemplo, Solemnidad de la Asunción de la Madre de Dios al cielo donde ya está su Hijo, celebramos esta fe en tres Comunidades, en las que no contamos con recursos tecnológicos para esta retransmisión; ni están tan maduras las comunidades que permitan otro tipo de oferta, que sería posible. Por eso, hoy no emitimos en Video Streaming. Pero de modo ordinario, cada domingo a las 12:30 nos encontrarás.
Pero, te decimos más.

También las preguntas que tú tengas; también las críticas, si algo ves que hacemos mal; también las nuevas sugerencias sobre el uso activo de esas nuevas tecnologías, todo lo que quieras enviarnos será en beneficio de nuestra fe compartida en comunión.

Santuario Virgen de la Vega, 15 de agosto, 2017
Solemnidad de la Asunción de la Virgen